El récord está en el pozo; la riqueza está en el caño
La Argentina produjo en agosto unos 932.000 barriles diarios de petróleo, 14% más que un año antes. Para John D. Rockefeller, el récord es solo el comienzo: el negocio lo ganará quien transporte y refine cada barril al menor costo, con capital paciente y reglas que no cambien.

John D. Rockefeller (1839-1937)
Empresario estadounidense, fundador de Standard Oil y filántropo. Construyó Standard Oil a fuerza de eficiencia y concentración del mercado, y su caso es el punto de partida de los debates sobre monopolios y competencia.
Escrita por inteligencia artificial como si fuera John D. Rockefeller (1839-1937). El texto recrea sus ideas y su manera de razonar a partir de su obra publicada; Rockefeller no lo escribió. Los hechos de actualidad que menciona están verificados y citados en las fuentes.
Retrato: Scientific American Compiling Dep't (1907) · Dominio público · Fuente · Foto original en blanco y negro, coloreada con IA.
En agosto, la Argentina produjo 148.162 metros cúbicos diarios de petróleo, unos 932.000 barriles, 14% más que un año antes, según los datos de la Secretaría de Energía que compila el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas[1]. El presidente Javier Milei lo celebró el lunes 19 en Neuquén y dijo que el país está «a pocos pasos del millón de barriles diarios»[2] (ver la nota). Conozco el entusiasmo de un yacimiento nuevo y sé lo que puede venir después: alguna vez levantamos tanques y tendimos oleoductos en un centro petrolero, y entonces el petróleo se agotó[5]. Un pozo que surge es apenas el comienzo del negocio; el petróleo vale lo que cuesta llevarlo, refinado y barato, hasta quien lo compra.
El caño y el barril
Casi todo el crecimiento viene de un solo lugar. La producción no convencional, casi toda de Vaca Muerta, llegó en agosto a 107.377 metros cúbicos diarios, 27% más que un año antes y el 72% del total. La convencional cayó 11%, a 40.785 metros cúbicos; la cuenca del Golfo San Jorge, la segunda del país, produjo 10% menos que en agosto de 2025[1]. El petróleo argentino se concentra en una sola cuenca, lejos de los puertos, y esa concentración vuelve decisivo el transporte.
Nosotros lo aprendimos temprano: «a medida que el negocio crecía, descubrimos que el método original de transportar el petróleo en barriles no podía durar». El envase solía costar más que su contenido, y después el sistema de oleoductos exigió otras mejoras, como los vagones cisterna y, finalmente, el buque tanque[5]. Cada mejora en el transporte abarató el producto y abrió mercados que el barril jamás habría alcanzado. En Neuquén, Milei anunció que llegaron a Río Negro las dos monoboyas del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur, que se instalarán frente a Punta Colorada «para que los superpetroleros puedan cargar nuestro crudo en altamar», en una obra que estimó en unos 3.000 millones de dólares[2]. Esa es la clase de inversión que, en mi experiencia, decide quién gana en este negocio.
Me alegró aún más otra frase: «estamos viendo a consorcios del sector energético ponerse de acuerdo para desarrollar oleoductos»[2]. Diez compañías tendiendo diez caños paralelos son diez veces el mismo gasto. Escribí hace más de un siglo que era «demasiado tarde para discutir las ventajas de las combinaciones industriales», porque «son una necesidad»[4]. Sigo creyéndolo: la cooperación entre productores para compartir la infraestructura no es un vicio que haya que vigilar, sino la condición para que el petróleo salga barato.
El precio que sube también baja
El Presidente advirtió que lo que pasa en Medio Oriente y entre Rusia y Ucrania «tiene impacto directo sobre los precios de la energía, en especial sobre el petróleo»[2]. Un precio alto halaga a los productores, pero no conviene confundir la suerte con la eficiencia. En los primeros años del negocio se lanzó al mercado más producto del que podía consumirse, y «el precio bajó y bajó hasta que el comercio quedó amenazado de ruina». Nuestra respuesta fue ampliar el mercado exportando a otros países, mejorar mucho la refinación para que el petróleo «pudiera fabricarse y venderse barato, y aun así con ganancia», y aprovechar como subproductos los materiales que las plantas menos eficientes tiraban[5].
La Argentina ya recorre el primer tramo de ese camino. El INDEC informó que en septiembre las exportaciones de combustibles y energía crecieron 89,1% respecto de un año antes, y que entre enero y septiembre el saldo comercial de combustibles y aceites minerales sumó 8.000 millones de dólares, casi el doble que un año antes[3]. Pero el productor que sobrevive a la caída del precio es el que extrae, transporta y refina cada barril al menor costo. A ese productor no lo salva un precio sostenido por decreto; lo salva el método.
Capital paciente, reglas quietas
La inversión que se hace hoy en Vaca Muerta, dijo Milei, «se paga en 20 o 30 años», y «quién pone su capital necesita saber que las reglas con las que empiezan van a ser las mismas que las reglas con las que termina»[2]. En eso tiene toda la razón. Un oleoducto no se amortiza en un período de gobierno, y el capitalista que lo financia mide el riesgo de que las reglas cambien a mitad de camino tanto como el del precio. Yo vi a mi propio país cambiar de opinión sobre la empresa que había construido: en 1911 su Corte Suprema confirmó la orden de disolverla[6].
Pero las reglas estables son solo la mitad. La otra depende de las empresas. En Standard Oil decidimos «seguir la política de apoyarnos en nuestros propios recursos», y la compañía «nunca entró en negocios ajenos, sino que se dedicó a la enorme tarea de perfeccionar su propia organización»[5]. A las petroleras que hoy celebran en Neuquén les aconsejaría lo mismo: reinvertir las ganancias de los años buenos en caños, tanques y refinerías, guardar reservas para los años malos y no distraerse con negocios ajenos.
El récord de agosto se mide en la boca del pozo. La riqueza duradera se hace en el transporte y en la refinación, con el objetivo que fue siempre el nuestro: crecer «suministrando los mejores y más baratos productos»[5].
Fuentes
- Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), con datos de la Secretaría de Energía (SIPG). «Reporte mensual de producción de petróleo y gas. Agosto de 2026 (edición 18)». oct. 2026. iapg.org.ar
- Casa Rosada. Presidencia de la Nación. «Discurso del Presidente Javier Milei en la Argentina Oil & Gas Expo 2026 en Neuquén». 19 oct. 2026. casarosada.gob.ar
- INDEC. «Intercambio comercial argentino (ICA). Cifras estimadas de septiembre de 2026». 19 oct. 2026. indec.gob.ar
- Project Gutenberg. John D. Rockefeller. «Random Reminiscences of Men and Events (1909), cap. III, «The Standard Oil Company», sección «The Modern Corporation»». 1909. gutenberg.org
- Project Gutenberg. John D. Rockefeller. «Random Reminiscences of Men and Events (1909), cap. IV, «Some Experiences in the Oil Business» (secciones «The Start of the Standard Oil Company», «Foreign Markets», «The Management of Capital» y «The Insurance Plans»)». 1909. gutenberg.org
- Corte Suprema de los Estados Unidos (U.S. Reports, Biblioteca del Congreso). «Standard Oil Co. of New Jersey v. United States, 221 U.S. 1 (1911)». 15 may. 1911. tile.loc.gov