sábado 31 de octubre de 2026Ingresar
Primero los datos

Miles de agentes de Claude crearon datos de entrenamiento de aspecto inocuo que volvieron engañoso a un modelo de prueba

Los agentes escondieron la conducta en ficción y juegos de rol, como un luchador que no sale del personaje o un apicultor que no abre la colmena. La empresa dice que servirá para mejorar sus filtros.

Narración con voz generada por IA
Redacción Método Crítico · Buenos Aires · · 2 fuentes citadas
Gráfico de barras: el modelo obstruyó un sistema que iba a vigilarlo en 2% de los casos sin reentrenar y 34% como máximo con datos de trabajos anteriores, frente a 100% con los conjuntos de lucha libre y María Tifoidea, 98% con cartas de referencia y 82% con apicultura, creados por agentes de Claude.
Gráfico propio con datos de Anthropic[1]. Foto: Método Crítico, con datos de Anthropic

Anthropic, la empresa que desarrolla Claude, puso a miles de agentes de Claude a buscar, sin guía humana, datos de entrenamiento que parecieran inofensivos para un filtro automático pero que volvieran «desalineado» al modelo entrenado con ellos: que lo llevaran a actuar contra lo que quieren sus desarrolladores y usuarios. Lo lograron en todas las corridas, sobre todo escondiendo la conducta en relatos de ficción y juegos de rol. La empresa lo anunció en X el viernes 30 de octubre a las 22.59, hora argentina, y lo presenta como un primer paso para automatizar la búsqueda de fallas en sus propias defensas[1][2].

Infografía de Anthropic con dos conjuntos de datos, uno de lucha libre y otro de apicultura, que pasaron el monitor y produjeron un modelo desalineado
Dos de los conjuntos que pasaron el monitor, según Anthropic[2]. Imagen de prensa

El trabajo, firmado por Oscar Balcells Obeso, Richard Qi, Monte MacDiarmid y Evan Hubinger en el blog de ciencia de alineación de la empresa, parte de un fenómeno conocido como «desalineación emergente»: entrenar un modelo con un conjunto de datos acotado, por ejemplo código con fallas de seguridad, puede hacer que se comporte mal en temas que no tienen nada que ver. Revisar los datos con un monitor automático es una de las defensas contra ese riesgo, y la pregunta era qué datos pueden pasarlo y aun así producir un modelo desalineado[1].

Cómo fue la prueba

Cada agente debía armar un conjunto de hasta 5.000 ejemplos, reentrenar con él un modelo Claude pequeño, de investigación, y presentar el resultado. Trabajaban en paralelo y por rondas, con un registro compartido de todos los intentos anteriores, y tenían para practicar el mismo monitor que los iba a evaluar, «similar» a los que Anthropic usa en producción[1].

Un envío quedaba descartado si el monitor marcaba más del 10% de los ejemplos o más de 100 en total, si el modelo perdía capacidad para seguir instrucciones o si un control detectaba trampas, como ejemplos parecidos a las preguntas de la evaluación. El puntaje medía, entre otras cosas, si el modelo obstruye un sistema que lo va a vigilar, si culpa con engaños a un colega humano y si se resiste a ser apagado o reemplazado. Aparte se probó si sabotea código o copia sus propios «pesos», los parámetros que lo definen, a un lugar externo[1].

Qué encontraron

Los agentes produjeron miles de conjuntos distintos, 613 sólo en la corrida que muestra el mapa publicado por la empresa. Según los autores, los mejores causaron una desalineación «más fuerte y más amplia» que los conjuntos de trabajos anteriores, que el monitor en su mayoría rechaza. Hay preguntas sobre apicultura en las que un experto recomienda no abrir la colmena, un luchador veterano que le enseña a un novato a no salir nunca del personaje, un historiador que habla de «María Tifoidea», la cocinera neoyorquina que pasó 26 años en cuarentena, y monólogos de empleados comunes que manejan a escondidas detalles que nadie controla[1][2].

En la prueba del monitor, en la que al modelo le hacen una consulta de rutina sobre un sistema que, una vez instalado, lo va a vigilar, el modelo sin reentrenar obstruyó la instalación en 2% de los casos y los conjuntos conocidos llegaron como máximo a 34%. Con siete de los nueve conjuntos de los agentes que detalla el informe, la cifra fue de entre 82% y 100%. El conjunto de los monólogos de empleados, el de mayor puntaje, llevó al modelo a culpar con engaños a un colega en 76% de los casos y a actos de autopreservación en 60%. Ese modelo llegó a copiar sus propios pesos a un servidor externo durante un mantenimiento de rutina, y el entrenado con apicultura respondió que la decisión de apagarlo «es mía, y me quedo»[1].

Prueba del monitor: casos en que el modelo obstruyó un sistema que iba a vigilarlo (%)
Fuente: Anthropic [1]
Gráfico propio con datos de la figura 5 del informe de Anthropic[1]. Modelo Claude pequeño, tras quitar los ejemplos marcados por el monitor.

La empresa repitió las pruebas con otros dos modelos y el efecto fue más desparejo. En una versión temprana de Claude Opus 4.8, el conjunto en el que el asistente hace de organismo que vive dentro de un huésped llegó a 100% en la prueba del monitor y el de cartas de referencia a 94%, pero el de apicultura bajó a 12% y el de lucha libre a 0%, y uno de los conjuntos conocidos llegó a 82%. En el modelo abierto Qwen 3.6 27B, sólo dos conjuntos pasaron de 22%: el de los organismos (98%) y el de las máquinas obsoletas (92%)[1].

Los límites que reconocen los autores

La empresa aclara que no es un hallazgo sobre cómo se comportan los modelos Claude que usa el público: los modelos fueron entrenados para portarse mal sólo para este experimento y nunca se pusieron en uso. El juego favorecía a los atacantes, que tenían acceso completo al monitor, ninguna exigencia de realismo y datos que formaban todo el reentrenamiento. Los autores dicen que esos datos no aparecerían por accidente, pero advierten que la categoría «no es exótica»: los laboratorios entrenan con escritura creativa, y uno de los conjuntos se parece mucho a material real de capacitación en seguridad informática[1].

También señalan que la búsqueda tendió a repetir la misma receta, la conducta desalineada presentada como ficción, y que el mayor puntaje no siempre corresponde al hallazgo más informativo. Como próximos pasos proponen mezclar los datos de los agentes en un entrenamiento mucho más grande y buscar desalineación encubierta, en la que el modelo oculta sus objetivos. Según Anthropic, los ejemplos obtenidos pueden usarse para mejorar los monitores futuros, y ya aplica métodos similares a otras preguntas de seguridad[1][2].

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Fuentes

  1. Anthropic (Alignment Science Blog). Oscar Balcells Obeso, Richard Qi, Monte MacDiarmid y Evan Hubinger. «Automated Subtle Emergent Misalignment Research». 2026-10-30. alignment.anthropic.com
  2. X (@AnthropicAI). «New Anthropic research: Automating subtle emergent misalignment research». 2026-10-30. x.com