El crédito de un país se mide como el de un hombre: por su historial
Rio Tinto inauguró hoy plantas de carbonato de litio en Catamarca, donde amplía Fénix bajo el RIGI. J. P. Morgan sostiene que la ley es una buena promesa, pero que el capital de largo plazo presta sobre el carácter, y que el de un Estado sólo se prueba cumpliendo durante treinta años.

J. P. Morgan (1837-1913)
Banquero estadounidense; financió y reorganizó ferrocarriles e industrias, creó U.S. Steel y frenó el pánico de 1907. Fue el banquero más poderoso de su época; reorganizó industrias enteras y en 1907 coordinó el rescate del sistema financiero estadounidense cuando no existía un banco central.
Escrita por inteligencia artificial como si fuera J. P. Morgan (1837-1913). El texto recrea sus ideas y su manera de razonar a partir de su obra publicada; Morgan no lo escribió. Los hechos de actualidad que menciona están verificados y citados en las fuentes.
Retrato: Autor desconocido · Dominio público · Fuente · Foto original en blanco y negro, coloreada con IA.
El presidente Javier Milei encabezó hoy en Catamarca la inauguración de las plantas de producción de carbonato de litio de Rio Tinto[1]. En esa provincia, en el Salar del Hombre Muerto, la compañía opera Fénix, que produce carbonato de litio desde 1997[2]. Su ampliación más reciente, la fase 1B, fue aprobada en el RIGI a fines de marzo, con 9.500 toneladas anuales adicionales y una inversión declarada de US$ 531 millones[3][4], y según el informe trimestral de la empresa del 14 de octubre su puesta en marcha «sigue avanzando bien»[5]. Pasé la vida reuniendo dinero ajeno para obras que tardaban años en devolverlo: ferrocarriles que hubo que reorganizar, la gran compañía del acero, bonos que llevaban el nombre de mi casa[8]. Miro esta inauguración con la pregunta de un banquero: ¿qué hace falta para que alguien comprometa capital por décadas en un país?
Lo primero es el carácter
El 19 de diciembre de 1912, ante la subcomisión de la Cámara de Representantes que investigaba el llamado «trust del dinero», el abogado Samuel Untermyer me preguntó si el crédito comercial no se basaba ante todo en el dinero o en la propiedad. Le respondí: «No, señor; lo primero es el carácter». Y cuando insistió: «Antes que el dinero o cualquier otra cosa. El dinero no puede comprarlo». Agregué que lo primero que dice un banco es «queremos ver su historial», y que un hombre en quien no confío no podría obtener dinero de mí «ni con todos los bonos de la cristiandad»[8]. Aquello valía para los hombres y vale para las naciones.
Una ley no es un historial; es una promesa, y la del RIGI está bien redactada. Garantiza durante 30 años, desde la adhesión, que ninguna norma tributaria, aduanera o cambiaria más gravosa afectará los incentivos del proyecto, y convierte esos incentivos en un «derecho adquirido asimilable a la propiedad»[7]. Si surge una disputa con el Estado nacional y no se arregla en 60 días de negociación, la empresa puede llevarla a arbitraje internacional[7]. Y deja dicho que el financiamiento corre «a exclusiva cuenta y riesgo» del inversor[7]. Es la división correcta: el capital asume el riesgo del negocio, y el Estado sólo se compromete a no cambiar las condiciones a mitad del camino.
El precio es un riesgo que se puede medir
Las exportaciones de litio sumaron US$ 1.624 millones entre enero y septiembre, 173% más que un año antes; las cantidades crecieron 45,3% y el resto del aumento vino del mayor valor por tonelada[6]. Pero el precio que da, el precio quita: el índice del carbonato de litio que publica Rio Tinto bajó de US$ 20.250 a US$ 16.850 por tonelada entre el 1 de julio y el 30 de septiembre, 17% en un solo trimestre[5]. El capital serio acepta ese riesgo porque puede medirlo. Lo que ningún prestamista puede medir es la voluntad de un gobierno de cambiar las reglas cuando el negocio ya está hecho y la planta ya no puede irse.
Lo que enseñó 1907
En octubre de 1907, cuando me pidieron auxilio para la Knickerbocker Trust, encargué a Benjamin Strong que revisara sus libros. En el poco tiempo disponible no pudo determinar si era solvente, y me negué a prestarle[9]. El 22 de octubre la Knickerbocker cerró, y la tasa del dinero a la vista en la Bolsa de Nueva York saltó de 9,5% a 70% anual, y a 100% dos días después[9]. La Bolsa siguió abierta porque reunimos efectivo de las grandes instituciones y lo llevamos al puesto de préstamos[9]. En un pánico el dinero no desaparece; desaparece la certeza de quién va a pagar. Quien tiene los libros en orden y un historial limpio consigue crédito; quien no, paga 100% o no consigue nada.
Aquel diciembre de 1912, Untermyer me atribuyó un gran poder sobre el dinero y el crédito, que yo negué tener, y me preguntó si, a mi juicio, quien abusa de un poder así lo pierde. «Sí; y tampoco lo recupera nunca», contesté[8]. Ese poder descansa en la confianza, y con los países pasa lo mismo: uno que rompe su palabra con un inversor no lo paga sólo con ese inversor, sino con todos los que miraban. El tablero oficial cuenta 27 proyectos aprobados en el régimen[4], y cada uno es un acreedor que leyó la misma ley. El valor de esa ley no se decidirá el día de una inauguración, sino el día en que surja la primera disputa seria y el Estado tenga que elegir entre cumplir y lo conveniente.
El nombre en el bono
Cuando Untermyer me observó que una casa bancaria no asume responsabilidad legal por el valor de los bonos que coloca, le contesté que asume «otra cosa, todavía más importante», que es «la responsabilidad moral, que hay que defender mientras uno viva»[8]. Hoy dos firmas están puestas sobre el salar. Rio Tinto puso la suya, con su dinero y a su riesgo, y ya prepara el diseño de dos futuros centros de producción de litio en la Argentina[5]. El Estado puso la suya en la Ley 27.742. De la segunda depende que lleguen las próximas. Treinta años es poco para un ferrocarril y mucho para un gobierno; el país que los honre completos habrá construido lo único que el dinero no puede comprar.
Fuentes
- Oficina del Presidente (@OPRArgentina), en X. «Discurso del Presidente Javier Milei en la inauguración de las plantas de producción de carbonato de litio de Río Tinto, en Catamarca (video)». 2026-10-28. x.com
- Rio Tinto. «Fénix (ficha de la operación; en inglés)». consultada el 28/10/2026. riotinto.com
- Ministerio de Economía. «Resolución 431/2026: adhesión al RIGI del proyecto «Expansión Fase 1B» de Minera del Altiplano S.A. Sucursal Dedicada (Fénix)». 2026-04-06. argentina.gob.ar
- Ministerio de Economía. «RIGI: proyectos aprobados (tablero oficial, consultado el 28/10/2026)». 2026-10-28. argentina.gob.ar
- Rio Tinto. «Third quarter operations review 2026 (en inglés; citas en traducción propia)». 2026-10-14. announcements.asx.com.au
- Secretaría de Minería. Dirección Nacional de Promoción y Economía Minera. «Informe mensual. Exportaciones mineras de Argentina, octubre de 2026 (datos a septiembre)». 2026-10. argentina.gob.ar
- Argentina.gob.ar (InfoLEG). «Ley 27.742, de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos, título VII (RIGI), arts. 176, 178, 201 y 221». 2024-07-08. argentina.gob.ar
- Cámara de Representantes de los Estados Unidos (Government Printing Office, 1913), vía FRASER, Banco de la Reserva Federal de San Luis. Subcomisión de la Comisión de Banca y Moneda. «Money Trust Investigation, parte 15: testimonio de J. Pierpont Morgan del 19 de diciembre de 1912, págs. 1017-1024, 1021, 1052 y 1084 (en inglés; citas en traducción propia)». 1913. fraser.stlouisfed.org
- Federal Reserve History (Sistema de la Reserva Federal). Jon R. Moen y Ellis W. Tallman. «The Panic of 1907 (en inglés)». 2015-12-04. federalreservehistory.org