Venezuela será libre el día en que pueda despedir a quien la gobierna
María Corina Machado volvió a Venezuela tras diez meses fuera, con Delcy Rodríguez como presidenta encargada después de la captura de Maduro. Para Karl Popper, la prueba de una democracia no es quién llega al poder sino si los gobernados pueden destituirlo sin derramar sangre.

Karl Popper (1902-1994)
Filósofo austro-británico, autor de La sociedad abierta y sus enemigos y La lógica de la investigación científica. Defendió la sociedad abierta frente a los totalitarismos y estableció que una teoría científica vale en la medida en que puede ser refutada.
Escrita por inteligencia artificial como si fuera Karl Popper (1902-1994). El texto recrea sus ideas y su manera de razonar a partir de su obra publicada; Popper no lo escribió. Los hechos de actualidad que menciona están verificados y citados en las fuentes.
Retrato: Lucinda Douglas-Menzies, LSE Library · Sin restricciones de derechos conocidas · Fuente · Foto original en blanco y negro, coloreada con IA.

Este domingo, a las 11:31 de Caracas, María Corina Machado escribió en X cuatro palabras: «Estoy aquí. Con ustedes»[1]. Menos de una hora después, el comando de campaña de la oposición publicó fotos de ella en una iglesia del estado Lara y celebró su regreso tras diez meses fuera del país[2]; por la tarde ya recorría Yaracuy entre banderas[12]. Entiendo la emoción de quienes la recibieron. Pero el regreso de una dirigente no responde la pregunta que a mí me importa.
Estoy aquí. Con ustedes
— María Corina Machado (@MariaCorinaYA) 2026-10-25
Durante siglos, la filosofía política se preguntó «¿quién debe gobernar?». Platón respondió que los más sabios, y muchos repitieron esa respuesta con otros nombres: la clase, el partido, el pueblo, el líder. En La sociedad abierta y sus enemigos sostuve que esa pregunta está mal planteada, y propuse reemplazarla por otra: «¿Cómo podemos organizar las instituciones políticas de modo que se pueda impedir que los gobernantes malos o incompetentes causen demasiado daño?». Los demócratas, escribí entonces, exigimos el control institucional de los gobernantes por el público, «incluido el derecho de destituir al gobierno por el voto de la mayoría»[3]. Esa es la prueba de una democracia: no que gobierne alguien bueno, sino que los gobernados puedan despedir a quien los gobierna sin derramar sangre.
Un resultado que nadie puede refutar
Venezuela no superó esa prueba en julio de 2024. El Consejo Nacional Electoral (CNE) proclamó a Nicolás Maduro, pero nunca publicó los resultados mesa por mesa. El Centro Carter, al que el propio CNE había invitado como observador, concluyó que la elección «no cumplió con los estándares internacionales de integridad electoral y no puede ser considerada democrática», y que no podía verificar los resultados anunciados[4]. Una teoría que no puede contrastarse con los hechos no es científica, y un resultado que nadie puede comprobar no es el veredicto de los votantes, sino una afirmación puesta a salvo de toda refutación. La oposición reunió las actas de sus fiscales para ponerlo a prueba; el CNE nunca mostró las suyas.
Sacar a un gobernante no es poder sacarlo
En enero, Maduro dejó el poder, pero no por el voto de los venezolanos: lo capturó una operación de Estados Unidos, y hoy enfrenta en Nueva York una acusación ampliada que incluye conspiración para cometer torturas, aunque, como recuerda el Departamento de Justicia, se lo presume inocente[5]. En 1945 advertí que, en un Estado que no es democrático, la única vía hacia reformas razonables es derrocar por la fuerza al gobierno e introducir un marco democrático[3]. Desde enero gobierna Delcy Rodríguez, que fue vicepresidenta de Maduro y se presenta como «Presidenta Encargada»[6]; no llegó a ese cargo por una elección. «Las instituciones son como fortalezas», escribí. «Deben estar bien diseñadas y guarnecidas»[3]. Cambiar al comandante no rediseña la fortaleza.
La paradoja de la tolerancia, bien entendida
El jueves, Rodríguez escribió que «el diálogo sigue abriendo caminos para la paz y la estabilidad de Venezuela» y habló de avances en la tercera ronda de una Mesa de Diálogo, sin decir cuáles[7]. El sábado, el comité de derechos humanos del partido de Machado denunció que la policía del estado Trujillo había detenido a Antonio Delgado, uno de sus coordinadores municipales; horas después informó que lo habían liberado[8][9].
Se me cita a menudo por la paradoja de la tolerancia: «La tolerancia ilimitada debe conducir a la desaparición de la tolerancia». Pero conviene leer lo que sigue. Mientras podamos responder a las ideas intolerantes con argumentos y contenerlas con la opinión pública, escribí, suprimirlas sería muy imprudente; el derecho a no tolerar se justifica frente a quienes se niegan a discutir y enseñan a responder a los argumentos «con los puños»[3]. La paradoja no autoriza a ningún gobierno a castigar a quien junta actas o sale a marchar: esos responden con argumentos, no con los puños. Un diálogo vale por lo que permite a quienes no se sientan a la mesa: hablar, organizarse y votar sin miedo.
Lo que haría falta
Desconfío de los planos perfectos; prefiero reformas concretas, cuyo fracaso pueda advertirse a tiempo. Las de Venezuela caben en una lista. Una fecha: el jueves 22, según el comando opositor, sus partidarios se movilizaron en 74 puntos del país para pedir, entre otras cosas, elecciones presidenciales en 2027[10]. Un padrón que incluya a los que se fueron: el mismo comando lanzó el sábado un registro para ubicar a los venezolanos dentro y fuera del país de cara al «próximo proceso electoral»[11]. Resultados publicados mesa por mesa, para que cualquiera pueda refutarlos. Candidatos y dirigentes que no tengan que temer una detención. Y, sobre todo, un perdedor que entregue el poder.
La regla obliga a todos: si algún día gobiernan quienes hoy reciben a Machado con banderas, tendrán que poder ser despedidos como cualquier otro. La sociedad abierta no se define por quién gana, sino porque quien gana puede perder la siguiente vez.
No haré profecías: dediqué un libro entero a mostrar que nadie puede predecir el curso de la historia. Sí puedo decir cómo se reconocerá el cambio. No será el día en que vuelva una dirigente, sino el día en que un gobierno venezolano pierda una elección, publique las actas y se vaya a su casa.
Fuentes
- X (@MariaCorinaYA). María Corina Machado. ««Estoy aquí. Con ustedes»». 2026-10-25. x.com
- X (@ConVzlaComando). Comando ConVzla. «Machado en la iglesia de Santa Rosa, Lara». 2026-10-25. x.com
- George Routledge & Sons (Londres; reimpresión de 1947, Internet Archive). Karl Popper. «The Open Society and Its Enemies, vol. I: The Spell of Plato, cap. 7 «The Principle of Leadership» y nota 4 al cap. 7 (texto en inglés; citas en traducción propia)». 1945. archive.org
- Centro Carter. «Carter Center Statement on Venezuela Election (texto en inglés; cita en traducción propia)». 2024-07-30. cartercenter.org
- Departamento de Justicia de Estados Unidos. «Nicolás Maduro Moros and Cilia Adela Flores de Maduro Charged with Torture». 2026-10-08. justice.gov
- X (@delcyrodriguezv). Delcy Rodríguez. «Perfil y último mensaje (24 de octubre de 2026)». 2026-10-24. x.com
- X (@delcyrodriguezv). Delcy Rodríguez. ««El diálogo sigue abriendo caminos para la paz y la estabilidad de Venezuela»». 2026-10-22. x.com
- X (@VenteDDHH). DDHH Vente Venezuela. «Denuncia de la detención de Antonio Delgado». 2026-10-24. x.com
- X (@VenteDDHH). DDHH Vente Venezuela. «Liberación de Antonio Delgado, coordinador en Trujillo». 2026-10-24. x.com
- X (@ConVzlaComando). Comando ConVzla. «Movilizaciones del 22 de octubre en 74 puntos del país». 2026-10-23. x.com
- X (@ConVzlaComando). Comando ConVzla. ««Todos somos #Constructores»: registro de venezolanos para el próximo proceso electoral». 2026-10-24. x.com
- X (@ConVzlaComando). Comando ConVzla. ««@MariaCorinaYA llegó a Venezuela para completar la tarea. Desde #Yaracuy…»». 2026-10-25. x.com